Seguramente hubiera estado
buenisima la cena con
velitas contemplando el cielo de
Berlín, el de Barcelona o el de París pero no hay caso, cuando una pregunta cosas importantes y le mienten no hay cielos ni paisajes que aguanten.
En fin, otro San
Valentín sin enamorado, sola como la luna, pero con los sueños, las utopías y las ilusiones intactas. Salvada de la aurora solitaria por un señorito de
bracitos cortos que alegra mis días con te
quieros y abrazos, como los angelitos de
Wenders empujándome a vivir con alegría,
humanizandome ..........

Actualización:No sé si por vejez o soledad aparte de las perlitas que encontré cuando salí a dar una vuelta por el barrio también me entretuve asintiendo con la cabeza y
descostillandome de risa con este artículo ....no tiene desperdicio, ojo no de resentida, San
Valentín no me es indiferente pero aquí va una extensa lista de actividades patéticas a evitar
http://www.rollingstone.com.ar/weblogs/poplife/nota.asp?nota_id=1099601
2 comentarios:
Me cago en San Valentin, compren compre. Dije en mi face, ese no fui yo fue el viejo punk que llevo dentro, ese que se alegra cuando el vecino pone a Los Ramones los Domingos por la tarde.
El tronco de la rosa fue lo único que quedo después que llego a manos de remolinito.
Ja ja ja no sé para mi ser punk y moderna y estar enamorada y celebrarlo es toodo compatible y posible.
Acá también también tengo mi remolinito personal que me conmueve y asombra en forma proporcional a la que me hace enojar , imagino la dama de la casa habrá comprendido ....la llegada del medio regalo:)
Saludos que cruzan de la Cordillera!!
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